La estrecha relación entre los medicamentos y productos sanitarios con la salud y la vida de las personas supone que en su proceso de fabricación, desde el desarrollo hasta el suministro final, todo debe ser correcto hasta el último detalle, ya que incluso las irregularidades climáticas más pequeñas durante el almacenamiento y el transporte representan un peligro. Por tanto, se requieren mecanismos de control técnicamente sofisticados.
