Para optimizar la producción en campos petroleros, se ha implementado con éxito el uso de medidores de flujo ultrasónicos Doppler de abrazadera (clamp-on) como solución definitiva a las obstrucciones causadas por cera y arena. A diferencia de los medidores de turbina tradicionales que requieren paradas técnicas diarias para su limpieza, esta tecnología sin contacto se instala en el exterior de la tubería, permitiendo medir el caudal de crudo sucio de forma precisa y continua sin interrumpir el flujo ni generar caídas de presión. Al aprovechar los sólidos y burbujas presentes en el fluido para reflejar la señal ultrasónica, equipos como el Greyline DFM 5.0 garantizan una operación automatizada 24/7, reduciendo drásticamente los costos de mantenimiento y maximizando la rentabilidad operativa.
